Perfilando
Nahle, orden institucional
Por Iván Calderón

Indudablemente en política, nada es fortuito. Y cuando una gobernadora se reúne primero con los integrantes del Poder Judicial del Estado y después, con los presidentes de los tribunales colegiados del Poder Judicial de la Federación, el mensaje no es protocolario: es político.

Le explico.

Rocío Nahle lo está diciendo sin decirlo. La gobernabilidad de Veracruz pasa por un orden institucional.

Al reafirmar que un gobierno eficiente se construye con coordinación y respeto entre los poderes, la gobernadora fija una línea que rompe con viejas inercias, pues durante años, el Judicial fue rehén del ruido político o utilizado como instrumento de presión. Y hoy, el mensaje es otro, cada poder en su cancha, pero jugando el mismo partido.

La seguridad y gobernabilidad, ese tema que define gobiernos o tumba proyectos, no se atiende solo con operativos ni discursos. Se sostiene con certeza jurídica, con jueces, magistrados y autoridades caminando en la misma dirección institucional. Por eso, cuando Nahle habla de acceso a la justicia para que las y los veracruzanos vivan en paz y con tranquilidad, está hablando de control del Estado, no de una simple narrativa.

Y ese control no se impone; se articula.

El diálogo con el Poder Judicial federal es clave. Ahí se deciden amparos, criterios, precedentes. Ahí se define buena parte de la estabilidad política y social del estado. Entenderlo y actuar en consecuencia es una señal de oficio político, no de improvisación.

Este reordenamiento tiene una lectura clara rumbo a las señales que vienen. Sin seguridad, no hay gobernabilidad. Sin gobernabilidad, no hay proyecto político que resista. Y sin instituciones alineadas, cualquier transformación se queda en discurso.

Nahle está construyendo el andamiaje desde ahora, menos confrontación, más método y más estructura. Lo que se está viendo no es una foto; es una estrategia.

Porque gobernar no es reaccionar. Gobernar es ordenar.

Y en Veracruz, ese proceso está en marcha y eso, que apenas va el primer año.

@IvanKalderon